Conocí a una persona que trabaja como personal de mantenimiento en las residencias que habito, una persona menuda, callada, laboriosa. Un día paseando a mi mascota, lo veo realizando una reparación a una de las escotillas del cuarto de basura, hacia el trabajo con dedicación, con esmero… me detengo y le digo: “Yo no sabia que usted trabajaba la albañilería”, por favor será que después puede pasar por mi apartamento, requiero reparar algunos detalles. “Me responde, si con gusto señora”…
Pasado el tiempo,
el sr. Se apersona, le hago pasar a mi apartamento y le muestro lo que requería
reparación, recién era un aire acondicionado colocado , donde la tubería estaba
expuesta y debía ser sellado.
Me dice,: “si,
claro eso lo puedo hacer”,
Yo le digo: Ok,
en cuanto me cobra eso y cuando puede
venir hacerlo?
El, se queda un
rato pensando…. Y posteriormente me dice el valor de su trabajo… x.
Yo le indico:
perfecto, te daré el doble para que me restaure esto y aquello….
El: Si , no hay
problema, esta bien. Puedo venir el sabado en la mañana que estoy libre.
Yo: hecho.
Quedamos asi,
llego el sabado, como todas las mañanas, me levante temprano, prepare café y el
desayuno. Mientras mi esposo se prepara para su trabajo sabatino de medio día
en una ferretería cercana a nuestro hogar.
Hago una
lavadora, recojo los platos fregados de la noche anterior.. y comentamos lo
cotidiano, le digo que me voy a pedalear, por que necesito liberar esta presión
que siento en el pecho . como venezolana , estos dias en nuestro país en el
cual vivo, no es fácil. Es una presión psicológica, emocional devastadora. Pero ese es otro cuento…. Sigo
Me preparo para
ir a pedalear, decido ir a La Siria, una de las entradas al parque nacional
Waraira Repano, El Ávila, que está al lado de mi casa, y que conocí el año de
la pandemia…tengo un reto personal en esa subida con la bicicleta, lo que no
puedo subir pedaleando, lo subo caminando…. Sigo… doy la vuelta de rigor al
circuito que solo tenía planeado en mi cabeza, donde el Strava me indica luego
mis logros….
Llego a la
residencia, pregunto al portero si el sr. X, llego, me indica que no. Prosigo
mi pedaleada hasta mi casa. Con esa sensación de haber botado veneno en cada
pedaleada, es una meditación activa, es un estado de tú a tú contigo misma. Es
una sensación única. Esto se lo agradezco eternamente a mi esposo. Gracias
mima.
Llego a casa,
despejo la habitación donde realizaran el trabajo, el sr. Nada que llega, me
dije, nada me dejo embarcada. Al rato tocan la puerta es el.
.-Dije: “ pensé
que no venía, nada, me dejo embarcada”.
.-No, aquí estoy
y se sonríe.
.-Pues adelante,
pase bienvenido.
Y como buenos
venezolanos que somos, pues cada quien a lo suyo, de cuando en vez le daba la
vuelta a ver si necesitaba algo, si estaba bien. El fajado en su trabajo. Le
ofrezco café, el cual se declara adicto, entonces comenzamos una conversación
que es la más básica y muy frecuente.
Los Hijos.
Le digo que este
es la habitación de mi princeso (es el apodo de mi hijo de 15 años), y me
pregunta.
.-¿Tienes uno
solo hijo?
.-Le digo para no
entrar en detalles. Si uno.
.-¿Y tu? Le
replico
.-Tengo dos
varones y una princesa.
.-¿Le respondo,
hay que bella la princesa cuantos años tienes?
.-El me responde:
mi princesa se murió hace 4 meses, a dos dias de cumplir 10 años
(Negligencia
médica)
.- Se me vino el
mundo abajo, le dije: NOooooooooooooooo.
No puede ser?
Que duro, que
pasaje de vida tan extremo para este señor tan humilde.
Me cuenta con su
nudo en la garganta, con sus ojos vidriosos a punto de estallar de llanto. Lo sucedido….
Me sentí
consternada ante aquella fragilidad, con aquella entereza al contar su
historia, lo deje que hablara, pues es la única manera de drenar tu duelo (y
mira que se de Duelos, aunque sé que hay distintos, y sé que faltan otros que
enfrentar)
Volvamos a la situación…. Que me llevo a escribir este blog que nadie lee
por cierto por que la tecnología nos ha puesto a pasar el dedo de abajo hacia
arriba del celular en cortos de menos de 30 seg. Menos puedo esperar que lean
esta historia… no se digo.
Luego le comenté, tres, tres hijos, una pérdida antes y una pérdida después
de tener al princeso.
En constelaciones familiares hay que incluir a los no nacidos, porque si no
el sistema se resiente y busca un leal ciego que lo manifieste…
Les confieso que me consterno esa historia, solo le dije, lamento mucho lo
que estás viviendo, lo que pasaste.
El me confeso que todos los dias quiere estar con ella. (sin palabras)
.-“ Le dije, piensa también en los otros que están aquí contigo, tu esposa
y tus dos hijos… lo sé, es fuerte. Ella
era la luz de sus ojos. –“
Me fui a la cocina, y se me salieron las lágrimas, me puse en sus zapatos,
sentí su dolor… luego volví y le dije… si quieres llorar, hazlo, no se retenga
nada….
Como si fuera fácil llorar ante extraños. Por dios. Si cuando perdí a Manuel
aquel fatídico viernes de puente 1ero de mayo, y el 4 de mayo empezaba
en un nuevo empleo, me iba al baño a llorar cada vez que llamaba a su celular y
escuchaba la voz en la contestadora?...
El duelo, señores, es el eslabón más alto del sufrimiento humano, es lento,
doloroso, carcome, deprime, entristece…. Y cada quién lo lleva el tiempo que
sea necesario para superarlo.
Tatiana Martinez de Jaspe